Press Conference addresses the Dangers of SB 1070

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St. Francis Church hosts a press conference addressing the dangers of SB1070

St. Francis Church hosts a press conference addressing the dangers of SB1070

On April 23, in the State of Arizona, there was passed into law one of the most aggressive bills against immigrants. At once, the country convulsed and civil rights organizations made their presence known by raising their voices against the said proposal. On April 27, in St. Francis Church in Southeast Portland, the Portland Immigration Rights Coalition, PIRC by its symbols in English, held a press conference to denounce the danger of SB 1070 signed by Governor Jan Brewer.

Shizuko Hashimoto, member of the Asian Pacific American Network of Oregon, APANO by its symbols in English, illustrated the aggression suffered by the Asian community during World War II: “More than 100,000 Japanese immigrants or children of Japanese immigrants were kept in concentration camps. Many of them, citizens of the second, third and even fourth generation, were classified as enemies only by birth, the color of their hair, the shape of their eyes.” She added, “In 1988 Congress approved an apology to the Japanese community for the bad treatment toward them during that period. They recognized the U.S. government had acted with racial prejudice, mass war hysteria, and it had been a political leadership ruling.”

It could be said that it was an historic episode which will not repeat itself, but it would be committing a serious error; ignorance of history only causes repetition of same. Shizuko illustrated it in this manner: “Let us move ahead to 2010. The anti-immigrant sentiment grows in Arizona through a bill pushed by Russell Pierce, a Senator who is tied to the neo-Nazi movement. Governor Jan Brewer converted that hate into law. This law is based on racial prejudice, hysteria, and clearly demonstrates a failure of political leadership.”

“We will not stand still watching as our people are harassed only by the color of their skin,” said Melissa Saravia, from MECHA.

There are different reasons to declare one’s support for immigrants who enter the United States looking for better living conditions or sources of work. For Fr. Robert Krueger of the St. Francis Church, that inspiration comes through the Judeo-Christian tradition which teaches that “one of the fundamental requisites of our faith, based on the teachings of the same Jesus and of social Catholicism, is to care for strangers and those who have recently arrived, whether they be legal or not.” Fr. Krueger also mentioned the example of the good Samaritan who extended compassion even to his enemies.

Besides the panelists already mentioned, those who participated were: Silvio Poot of MECHA, Dagoberto Flores of Savadoreños Unidos of Oregon, SALUDO, and Damon Isiah Turner from the Portland Commission of Human Rights.

The implementation of this law is dangerous for various reasons. First, it has wielded the argument of safety of the state; if it is certain that in Arizona there exists a drug-trafficking problem, it is also certain that SB 1070 does not tackle that problem. In other words, they are using the immigrant as a scapegoat.

Another danger is the involvement of the local police with ICE (Immigration and Custom Enforcement). This is dangerous because the police departments is going to do the function as immigration agent, and if before they were protecting communities, now they will be kept busy detaining people for their skin color or their way of speaking. It is feared that many undocumented people, afraid of being arrested, will not risk reporting other crimes; and that is a safety problem.

Nevertheless, though SB 1070 has been given much attention, here in Portland something similar is beginning. Quietly, immigration officials are working with police departments in Multnomah, Clackamas, and Washington Counties. This new strategy falls within what is called “Secure Communities”.

It is urgent at a federal level to begin to discuss an immigration reform system. While politicians of this country continue believing that “there does not exist an appetite” to deal with this problem, immigrants will continue suffering injustices of an economic system that only takes advantage of them.

It is important, too, that every individual, irrespective of their immigration situation, organize themselves with existing community organizations to make them grow and become stronger. This fight is everybody’s and together we will win.

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En Abril 23, en el Estado de Arizona, fue convertida en ley una de las más agresivas propuestas en contra de los inmigrantes. Inmediatamente el país se convulsionó y las organizaciones defensoras de los derechos civiles hicieron su presencia alzando sus voces en contra de dicha ley. El 27 de Abril, en la Iglesia San Francis en el sureste de la ciudad de Portland, la Coalición de Portland por los Derechos de los Inmigrantes, PIRC por sus siglas en inglés, sostuvo una conferencia de prensa para denunciar lo peligroso de la ley SB1070 firmada por la gobernadora Jan Brewer.

Shizuko Hashimoto, miembro de la Red Asiática Americana del Pacífico, APANO por sus siglas en inglés, ilustró la agresión sufrida por la comunidad asiática durante la Segunda Guerra Mundial: “más de 100,000 inmigrantes japoneses o hijos de japoneses fueron colocados en campos de concentración. Muchos de ellos ciudadanos de segunda, tercera y hasta cuarta generación fueron clasificados como enemigos solamente por su origen, el color de su pelo, la forma de sus ojos”. Luego agregó: “En 1988 el Congreso aprobó una disculpa por el maltrato hacia la comunidad japonesa durante ese período. Reconocieron que el Gobierno de los Estados Unidos había actuado con prejuicio racial, histeria de guerra, y había sido un fallo de liderazgo político”.

Se podría decir que ese es un episodio histórico que no se repetirá jamás, pero eso sería caer en un grave error ya que el desconocimiento de la historia sólo causa la repetición de la misma. Shizuko lo ilustró de esta manera: “Adelantémonos al 2010. El sentimiento anti-inmigrante crece en Arizona a través de una ley empujada por Russell Pierce, un senador muy ligado al movimiento neo-nazi. La gobernadora Jan Brewer convirtíó ese odio en ley. Esta ley se basa en prejuicios raciales, histeria, y claramente demuestra una falla en el liderazgo político”.

“No nos quedaremos parados a ver como nuestra gente es hostigada sólo por el color de su piel”, dijo enseguida Melissa Saravia, del Movimiento Estudiantil Chicano Americano, MECHA.

Hay diferentes razones para solidarizarse con los inmigrantes que entran a los Estados Unidos buscando mejores condiciones de vida, o fuentes de trabajo. Para el Padre Robert Krueger de la Iglesia San Francis, esa inspiración viene dada por la tradición judeo-cristiana, la cual enseña que “ya sea que los inmigrantes sean ilegales o no, uno de los requisitos fundamentales de nuestra fe, basado en las enseñanzas del mismo Jesús y del catolicismo social, es cuidar de los extranjeros y de los recién llegados.” El Padre Krueger también mencionó el ejemplo del buen samaritano, quien extendió la compasión incluso hacia sus enemigos.

Además de los panelistas ya mencionados, participaron Silvio Poot, de MECHA; Dagoberto Flores de Salvadoreños Unidos de Oregon, SALUDO; y Damon Isiah Turner de la Comisión de Portland sobre los Derechos Humanos.

La implementación de esta ley es peligrosa por varias razones.
En primer lugar, se ha esgrimido el argumento de la seguridad del estado; y si bien es cierto que en Arizona existe el problema del tráfico de drogas, también es cierto que la SB1070 no aborda ese problema. En otras palabras se está usando al inmigrante como chivo expiatorio de un problema ajeno al fenómeno migratorio.

Otro peligro es el involucramiento de las policías locales en funciones de caracter migratorio. Esto es peligroso porque los cuerpos policiales se desnaturalizan y si antes estaban para proteger a las comunidades, ahora se mantendrán ocupados deteniendo sospechosos ya sea por el color de piel o por su modo de hablar. Se teme que muchos indocumentados, por el temor a ser arrestados, no se atreverán a denunciar otros crímenes; y eso, si es un problema de seguridad.

Sin embargo aunque a la SB1070 se le ha dado mucha atención, aquí en Portland se comienza a vivir algo similar. De manera silenciosa oficiales de migración están trabajando con los centros policiales de los Condados de Multnomah, Clackamas, y Washington. Esta nueva estrategia cae dentro de lo que se ha dado en llamar “Comunidades Seguras”.

Es urgente entonces que a nivel federal se comience a discutir una reforma al sistema migratorio. Mientras los políticos de este país sigan creyendo que “no existe apetito” para abordar este problema, los inmigrantes seguirán sufriendo las injusticias de un sistema económico que sólo se aprovecha de ellos.

Urgente es también que cada individuo, independientemente de su estado migratorio, se organice con las organizaciones comunitarias existentes para hacerlas crecer y fortalecerlas. Esta lucha es de todos y juntos la ganaremos.